Antes de automatizar nada,
miramos lo que de verdad hace falta.

Casi nadie audita antes de comprar herramientas.

Miramos primero cómo trabaja tu equipo. Solo después decidimos qué automatizar, y qué no hace falta tocar.

Pensada para equipos de hasta 50 personas. Sin jerga técnica.

Un plan claro, no una opinión.

Al terminar, tienes esto. No una lista de herramientas que comprar.

El mapa real de tu operación

Cómo trabaja tu equipo hoy, proceso a proceso, sin descripciones genéricas.

Dónde se pierde el tiempo

Incluido lo que no habías visto tú mismo.

Qué se puede mejorar sin automatizar nada

A veces el problema es cómo está organizado el proceso, no que falte tecnología. Eso se corrige antes, no con más herramientas.

Un roadmap por fases

Qué mover primero, qué después y qué dejar para más adelante, con el motivo de cada orden.

Claridad sobre dónde automatizar y dónde no

Para no automatizar algo que primero necesita orden.

El coste de cada implementación

Sabes cuánto cuesta cada pieza del plan antes de decidir nada, con números reales y no una cifra a ojo.

Un proceso corto, sin sorpresas.

Sabes en todo momento en qué punto estás y qué sigue.

  1. Te escucho

    Me cuentas cómo trabajas hoy, sin filtros ni powerpoints: qué haces cada día, qué te agobia, qué te gustaría que fuera distinto. Es una charla gratis y sin compromiso donde, sobre todo, vemos si esto encaja contigo.

  2. Preparamos el terreno

    Antes de vernos en persona te pido cuatro cosas sencillas: cómo tenéis montado el equipo, qué herramientas usáis ahora y algún ejemplo real de lo que se repite cada semana. Nada de formularios eternos, solo lo justo para llegar a la reunión sabiendo por dónde tirar.

  3. Nos sentamos contigo

    Aquí no hay reloj. Nos sentamos el tiempo que haga falta, porque lo que de verdad importa es entender bien tu día a día, no rellenar un guión en veinte minutos y salir corriendo.

  4. Analizamos

    Con todo eso encima de la mesa me pongo a ordenarlo: qué se repite, dónde se atasca el trabajo y qué tendría sentido cambiar primero. Tú, mientras tanto, sigues con tu día a día sin que esto te quite tiempo.

  5. Te lo cuento

    Nos volvemos a ver y te cuento, con calma y sin tecnicismos, qué he encontrado y qué haría yo en tu lugar. Decides tú qué hacer con eso, sin ninguna presión.

Para saber si esto te conviene.

Es para ti si

  • Tu equipo tiene hasta 50 personas.
  • Hay tareas que se repiten cada semana a mano.
  • Estás dispuesto a cambiar algo, no solo a saber qué cambiar.

No es para ti si

  • Solo quieres curiosear sobre automatización, sin pensar en aplicar nada todavía.
  • No tienes margen para implementar después.

Lo que sueles preguntarme.

¿Necesito saber de tecnología?

No. Eso es cosa mía. Tú solo tienes que saber dónde te duele.

¿Tengo que cambiar mis herramientas?

Casi nunca. Miro primero lo que ya usas.

¿Y si al final la automatización no es la solución?

Te lo digo tal cual. A veces lo que hace falta es ordenar el proceso antes.

¿Cómo te contacto?

Por el formulario de aquí abajo. Te contesto en menos de 24h laborables.

¿Hablamos de tu operación?

Cuéntame lo básico de cómo trabaja tu equipo hoy. Con esto preparo la primera conversación de 30 minutos, sin compromiso.

Respondemos en menos de 24 h laborables.
O escríbenos directamente a hola@delogan.com.

Solicitud enviada.

Gracias. Te contestamos en menos de 24 h laborables para buscar el mejor hueco.